domingo 1 de abril de 2007

Club Zed

Los teléfonos móviles ya no se usan para llamar. Ahora el que no tiene un celular sin fotos de la Pataky, un video de accidentes caseros o la última canción de algún triunfito de medio pelo no es nadie en esta sociedad. Pero cual Capitán América luchando por las libertades de los ciudadanos patrios, llega a nuestras vidas el Club Zed y sus secuaces. Hay también otras empresas que hacen el mismo uso, rellenar el móvil de material curioso, pero ninguno ha calado tanto como el primeramente citado Club.

¿Qué cojones tiene el Club Zed que no tenga otros? Evidentemente, sus anuncios televisivos, esa cuadrilla de actores juveniles de ínfima calidad que representan los emociones al más puro estilo Steven Seagal, esto es, que es imposible averiguar cual es el estado anímico que intentan representar y no olvidemos esas frases llenas de sentimiento, “ahora disfruten con la siguiente serie”. Resumiendo, sus actuaciones no valen nada. Puede parecer todo esto muy gracioso, pero es que el jefe de casting de dichos spots publicitarios aún no ha salido en los medios anunciando el mea culpa. Pero no echemos toda la culpa sobre las vacías cabecitas de estas jóvenes personillas, mentemos también guionistas y directores, aunque me atrevo a decir que muchos no pueden ser y por el bien de todos espero que así sea.

Pero si en contra del que escribe se encuentran no duden en gastar sus sueldos para adquirir las imágenes más picantes y los más absurdos politonos que el Club Zed puede ofrecer a cambio de sobrevalorados mensajes.