viernes 22 de junio de 2007

El decálogo del buen conductor

Esta semana gracias a diversos medios me he enterado de que la Iglesia ha vuelto a hacer una de las suyas. Esta vez el Vaticano, dentro de un documento titulado ‘Orientaciones para la pastoral de la carretera’, ha vuelto a poner de moda las tablas de Moisés, pero esta vez adaptadas al mundillo del coche y de la conducción. Nunca es tarde si la dicha es buena, pero es que se cumplieron en Enero 121 años desde que Carl Benz pidiera la patente para el considerado primer vehículo de la historia, yo creo que ha habido tiempo suficiente para montar este paripé, para criticar a Amnistía Internacional por su posición acerca del tema del aborto se dieron más prisa.

Los Mandamientos en sí son los siguientes:

-‘No matarás’.

-‘La carretera sea para ti un instrumento de comunión entre las personas y no de daño mortal’.

-‘Cortesía, corrección y prudencia te ayuden a superar los imprevistos’.

-‘Sé caritativo y ayuda al prójimo en la necesidad, especialmente si es víctima de un accidente’.

-‘El automóvil no sea para ti expresión de poder y dominio y ocasión de pecado’.

-‘Convence con caridad a los jóvenes y a los que ya no lo son a que no se pongan al volante cuando no estén en condiciones de hacerlo’.

-‘Brinda apoyo a las familias de las víctimas de los accidentes’.

-‘Reúne a la victima con un automovilista agresor en un momento oportuno para que puedan vivir la experiencia liberadora del perdón’.

-‘En la carretera tutela al más débil’.

-‘Siéntete tu mismo responsable de los demás’.

Aparte de respetar a éstos, el documento dice que nunca viene de más hacer la señal de la cruz antes de empezar el recorrido para que nos proteja la Santísima Trinidad, y orar y rezar mientras se está al volante aunque yo -y todos los profesores de autoescuela coinciden con mi absurda opinión- recomiendo ir mirando a la carretera. Si ya era difícil respetar los otros diez, por muy cristiano que sea uno, que no es mi caso, ahora suman otros tantos para cuando nos metemos en un coche. Y ahora llega mi duda, me pregunto si los unos anulan a los otros, es decir, me ha quedado claro que lo de matar no se puede ni fuera ni dentro del coche. ¿Puede un buen cristiano cometer actos impuros en los asientos reclinables de un Ford Fiesta? ¿Puede un buen cristiano putear al débil si va paseando? ¿No es más fácil y más correcto utilizar la cabeza dentro y fuera del coche antes que hacerle caso a los supuestos sabios consejos provenientes desde El Estado de la Ciudad del Vaticano? Precaución, amigo conductor, la Iglesia es peligrosa.

1 comentarios:

CARLOS REINA dijo...

Con la iglesia teniamos q topar! Espero q no ningun creyente lea lo q pienso, porque si no... fijo q m escomulgan o algo peor (al infierno ya se q voy, asi q estoy trankilo, jeje)
Lo dicho... ya no saben q coño inventarse la iglesia. Q sera lo proximo... Pero bueno, peor m sabe por la viejecitas que se dejan los ahorros en los cepillos de las iglesias mientras todos los curas, ovispos y demas solo hacen q llenarse el bolsillo y la panza, porque joder... estan mas gordos q yo.. q ya es decir.
Pero que le vamos a hacer, es la mayor secta del mundo (quieran o no los catolicos) y contra eso no se puede hacer nada... bueno.. nada si.. q no se lleven nuestros ahorros, o los pocos que tengamos.

UN SALUDO Y SED BUENOS CRISTIANOS, QUE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO OS VE!

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA