Eran tiempos diferentes, había hambre de democracia y los datos así lo demostraron, apenas superó el 20% la abstención, todos los partidos eran legales, incluso los famosos se posicionaban públicamente y animaban a votar. Actualmente a casi la mitad de la población con derecho a voto no le interesa hacerlo y otros que quieren votar a su opción no pueden. Parece mentira que hace 30 años, recién salidos de un régimen totalitario, la calidad de la democracia era mayor.
A día de hoy, vamos a votar casi obligados, no nos mueve un interés en concreto, nos dejamos engañar por un falso bipartidismo –que, en parte, nació aquel 15 de Junio, pero hoy está más arraigado que nunca- que nos convierte en borregos, nos engañan con su demagogia barata y nos hacen creer que sólo votarles a ellos convierte en útil nuestro voto y es que además gracias a esta teoría de la utilidad, dependiendo de donde votes y a quien votes, ley de partidos aparte, nuestra papeleta irá directamente a la basura por culpa de los votos bipartidistas. Aún así yo seguiré yendo a votar cada vez que las urnas me llamen.

1 comentarios:
mi padre me enseñó a ejercer mi derecho al voto, reuniendome con el una mañana de domingo electoral, dos sobres cerrados, uno para el y otro para mi, evidentemente yo intuia para que partido era mi voto, pero nunca lo llege a saber,y me acompañó a depositar el voto al colegio electoral.... evidentemente yo soy de izquierdas.
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