viernes 15 de junio de 2007

Ya son 30

Hoy se cumplen 30 años de aquel 15 de Junio de 1977 en el que se celebraron las primeras elecciones generales tras la cruel dictadura franquista. Era el día esperado, al fin se podría elegir el futuro gobernante. Cuatro pesos pesados de la política estatal se enfrentaban, Adolfo Suárez (UCD), Felipe González (PSOE), Santiago Carrillo (PCE) y Manuel Fraga (AP), las urnas eligieron al primero, al que ya ejercía de Presidente, colocaron segundos a los del PSOE que consiguió aglutinar a la izquierda para disgusto de los comunistas que se llevaron el bronce por delante de los derechistas de Fraga. El resto de los escaños se los repartieron PDC, PNV, PSP-US, CC/DCC, EE, CRIC, CIC. La lógica y la razón negaron escaños a las opciones más ultraderechistas.

Eran tiempos diferentes, había hambre de democracia y los datos así lo demostraron, apenas superó el 20% la abstención, todos los partidos eran legales, incluso los famosos se posicionaban públicamente y animaban a votar. Actualmente a casi la mitad de la población con derecho a voto no le interesa hacerlo y otros que quieren votar a su opción no pueden. Parece mentira que hace 30 años, recién salidos de un régimen totalitario, la calidad de la democracia era mayor.

A día de hoy, vamos a votar casi obligados, no nos mueve un interés en concreto, nos dejamos engañar por un falso bipartidismo –que, en parte, nació aquel 15 de Junio, pero hoy está más arraigado que nunca- que nos convierte en borregos, nos engañan con su demagogia barata y nos hacen creer que sólo votarles a ellos convierte en útil nuestro voto y es que además gracias a esta teoría de la utilidad, dependiendo de donde votes y a quien votes, ley de partidos aparte, nuestra papeleta irá directamente a la basura por culpa de los votos bipartidistas. Aún así yo seguiré yendo a votar cada vez que las urnas me llamen.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

mi padre me enseñó a ejercer mi derecho al voto, reuniendome con el una mañana de domingo electoral, dos sobres cerrados, uno para el y otro para mi, evidentemente yo intuia para que partido era mi voto, pero nunca lo llege a saber,y me acompañó a depositar el voto al colegio electoral.... evidentemente yo soy de izquierdas.